Agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil de Illescas han investigado al propietario de una empresa del sector de la construcción por su presunta implicación en una gestión irregular de residuos con amianto, una actividad que, según la investigación, habría puesto en riesgo tanto la salud de los trabajadores como el medio ambiente.
La actuación se inició a raíz de una denuncia sobre la existencia de una nave industrial situada en el norte de la comarca de La Sagra, donde se almacenaban de forma irregular más de 50 toneladas de residuos peligrosos que contenían amianto, conocido popularmente como uralita.
Las pesquisas permitieron reconstruir la actividad de la empresa, que realizaba trabajos de retirada de materiales con amianto en estaciones ferroviarias, naves industriales y asentamientos irregulares repartidos por distintas provincias españolas, entre ellas Alicante, Barcelona, Ciudad Real, La Coruña, Madrid, Murcia y Toledo.
Más de 750 toneladas de residuos bajo investigación
Según la Guardia Civil, durante el desarrollo de estas actuaciones se habrían manipulado de manera irregular más de 750 toneladas de residuos con amianto.
Los investigadores sostienen que los trabajos de desmontaje no se realizaban conforme a la normativa vigente. En concreto, los residuos no habrían sido humedecidos ni encapsulados antes de su retirada, procedimientos obligatorios para evitar la liberación de fibras de amianto al ambiente durante su manipulación.
La ausencia de estas medidas de seguridad habría incrementado el riesgo de exposición a fibras de asbesto, consideradas altamente peligrosas para la salud y con efectos potencialmente cancerígenos.
Seis trabajadores expuestos sin la protección exigida
Durante la investigación, los agentes comprobaron que seis trabajadores accedían de forma habitual al almacén donde se acumulaban los residuos y permanecían expuestos de manera continuada al amianto.
Según la información facilitada por la Guardia Civil, los empleados no disponían de las medidas de protección y seguridad que exige la legislación para este tipo de trabajos, circunstancia que podría haber supuesto un importante riesgo para su salud.
Presuntas irregularidades documentales
La investigación también ha sacado a la luz diversas supuestas irregularidades administrativas relacionadas con la actividad de la empresa.
Entre ellas, los agentes detectaron la remisión a la Administración de mediciones sobre la calidad del aire que, presuntamente, se habrían realizado en ubicaciones distintas a aquellas donde se desarrollaban realmente los trabajos con amianto. Asimismo, se investiga la emisión de facturas por conceptos que no se correspondían con servicios efectivamente prestados.
Otra de las irregularidades detectadas afecta a la gestión documental de los residuos. Según la investigación, la documentación habría sido modificada para hacer constar que los materiales peligrosos habían sido entregados en vertederos autorizados, cuando en realidad permanecían almacenados en la nave industrial objeto de la investigación.
Investigado por varios presuntos delitos
Como consecuencia de los hechos investigados, el propietario de la empresa ha sido investigado como presunto autor de varios delitos, entre ellos un delito contra los recursos naturales y el medio ambiente, otro contra los derechos de los trabajadores, un delito contra el patrimonio y un presunto delito de falsedad documental.
La investigación continúa abierta mientras se analizan todas las actuaciones realizadas por la empresa y el destino de los residuos peligrosos gestionados durante los trabajos desarrollados en distintas provincias.
La Guardia Civil ha aprovechado para agradecer la colaboración ciudadana, fundamental en este tipo de investigaciones, y recuerda que cualquier incidencia puede comunicarse a través del teléfono de emergencias 062, operativo las 24 horas del día, o mediante la aplicación gratuita ALERTCOPS, que permite contactar de forma directa con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.









