La Generalitat de Catalunya ha dado un paso fundamental en su esfuerzo por incrementar la disponibilidad de viviendas de alquiler asequibles al adjudicar los lotes de la primera convocatoria de la Reserva Pública de Solares. La iniciativa permitirá la construcción de 875 viviendas protegidas en doce municipios de la región. Las empresas COPISA y Visoren se han adjudicado las agrupaciones 2 y 3 de este concurso, que abarca localidades como Girona, Tarragona y Lloret de Mar, entre otras.
Este proyecto forma parte del ambicioso Plan 50.000 Viviendas, destinado a ampliar el parque público de alquiler mediante la cesión de derechos de superficie sobre suelo público. En esta primera fase del plan, se proyecta la construcción de 1.940 viviendas protegidas en 23 municipios, con terrenos cedidos por diferentes ayuntamientos. El objetivo es promover nuevas ofertas de alquiler accesible en áreas con alta demanda.
La adjudicación se decidió tras una exhaustiva evaluación de las propuestas, considerando aspectos como la planificación, viabilidad económica y capacidad de ejecución, además de las medidas de conservación y gestión post-construcción. Las viviendas se construirán bajo un derecho de superficie de 75 años, tras el cual volverán a manos de las administraciones titulares de los terrenos.
La colaboración entre Visoren, especialista en vivienda protegida en alquiler, y COPISA, constructora de renombre, es estratégica para llevar a cabo estas obras. Este esfuerzo conjunto marca un avance crucial en la primera fase del plan autonómico de vivienda, mejorando el acceso a viviendas protegidas en los municipios más necesitados y fortaleciendo la cooperación entre el sector público y operadores privados. Con ello, se busca satisfacer la creciente demanda de alquileres asequibles en Cataluña, generando un impacto positivo en la calidad de vida de los residentes.







