La Santa Caridad entrega textos jurídicos en las prisiones de Ocaña para reforzar la formación de los internos gracias a Editorial Colex

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La Antigua, Ilustre y Real Cofradía de la Santa Caridad de Toledo ha realizado la entrega a los centros penitenciarios de Ocaña I y Ocaña II de una colección de obras jurídicas y material legislativo cedidos por Editorial Colex. Esta acción tiene como finalidad contribuir a la formación de las personas internas y favorecer su acceso a recursos de estudio relacionados con el ámbito del Derecho, la responsabilidad individual y los procesos de reinserción social.

Esta iniciativa es fruto de la colaboración entre Editorial Colex y la Santa Caridad, y se integra en la labor que la cofradía desarrolla desde hace años en el ámbito de la Pastoral Penitenciaria de la Archidiócesis de Toledo a través de su Mayordomo de Finados, Fernando Redondo Benito. Una tarea que concibe la caridad como una presencia constante y cercana, basada en el acompañamiento personal y continuado de quienes más lo necesitan.

En el acto de entrega participaron Fernando Redondo Benito, Mayordomo de Finados de la Santa Caridad, y Jesús Guzmán Pedraza, responsable de la Pastoral Penitenciaria de la Archidiócesis de Toledo y capellán del Centro Penitenciario Ocaña I. Su presencia puso de manifiesto la dimensión pastoral y eclesial de esta actuación, que se enmarca en un compromiso sostenido con los internos, promoviendo su formación, acompañamiento y el reconocimiento pleno de su dignidad como personas.

Los textos entregados, más de un centenar de publicaciones para Ocaña I y Ocaña II, permitirán ampliar los recursos formativos disponibles en ambos centros penitenciarios y servirán de apoyo a los internos interesados en estudiar legislación, consultar textos legales o avanzar en itinerarios personales de formación. En una prisión, el acceso al conocimiento jurídico no es un añadido menor. Puede ayudar a comprender mejor la ley, asumir responsabilidades, preparar procesos educativos y recuperar una relación más madura con la convivencia.

Fernando Redondo Benito, Mayordomo de Finados de la Santa Caridad, ha subrayado que esta entrega “no consiste simplemente en llevar libros a una cárcel, sino en afirmar que los hombres de Ocaña I y Ocaña II no pierden su dignidad por estar privados de libertad”.

“Una condena limita derechos, exige cumplimiento y señala responsabilidades. Pero ninguna condena borra la dignidad de una persona. El ser humano no queda reducido a su expediente, ni a su sentencia, ni al peor capítulo de su vida. La prisión no puede convertirse en el lugar donde la sociedad aparta la mirada. Tiene que ser también el lugar donde se demuestre si creemos de verdad en la justicia, en la reinserción y en la dignidad humana”, ha señalado Redondo.

El Mayordomo de Finados ha defendido que el Derecho, dentro de un centro penitenciario, no debe aparecer únicamente como el lenguaje de la sanción, sino también como una vía de comprensión, responsabilidad y reconstrucción personal.

“El Derecho no es solo norma que castiga. Es también límite frente al abuso, garantía frente a la arbitrariedad y lenguaje común de una sociedad que quiere convivir con reglas justas. Por eso, cuando un interno estudia Derecho, cuando se acerca a un texto legal, cuando comprende sus derechos y sus deberes, no está haciendo un ejercicio puramente académico. Está volviendo a situarse ante la sociedad como sujeto responsable, como ciudadano y como persona capaz de pensar su vida con más lucidez”, ha afirmado.

La Cofradía de la Santa Caridad ha expresado su gratitud a Editorial Colex, editorial jurídica con una trayectoria iniciada en 1981 y vinculada a la publicación de textos legales, obras comentadas, manuales y materiales especializados para el ámbito jurídico, académico y profesional. Su donación permite que ese conocimiento, habitualmente asociado a despachos, universidades, juzgados y opositores, entre también en la vida cotidiana de dos centros penitenciarios.

La cofradía ha querido agradecer de manera especial la sensibilidad y la colaboración de Conchy Alonso, de Editorial Colex, cuya disposición ha sido decisiva para hacer posible esta entrega.

“Queremos expresar nuestra gratitud a Editorial Colex y, de manera especial, a Conchy Alonso. Desde el primer momento comprendieron el sentido de esta propuesta. No se trataba de enviar unos volúmenes sobrantes ni de cerrar una colaboración formal. Se trataba de llevar conocimiento jurídico a un lugar donde ese conocimiento puede tener consecuencias muy concretas en la vida de una persona. En una prisión, un libro de Derecho puede ayudar a ordenar ideas, a entender responsabilidades, a preparar estudios y a recuperar una conversación seria con la propia vida”, ha destacado Fernando Redondo Benito.

Redondo ha añadido que la donación de Editorial Colex convierte el libro jurídico en una herramienta de formación con una dimensión social evidente.

“Una editorial jurídica trabaja con leyes, códigos, doctrina, jurisprudencia y pensamiento jurídico. Cuando ese trabajo llega a una prisión, adquiere una utilidad distinta. Ya no sirve únicamente al profesional del Derecho o al estudiante que prepara una oposición. Puede servir también a un interno que quiere comprender mejor el sistema en el que vive, el daño que pudo causar, las normas que debe respetar y las posibilidades que todavía tiene por delante. Esa es la fuerza de esta donación”, ha afirmado.

La Santa Caridad ha trasladado también su agradecimiento a la directora del Centro Penitenciario Ocaña I, Zoraida Estepa, y al director del Centro Penitenciario Ocaña II, Carmelo Charfolé, por su colaboración, apertura y sensibilidad ante esta iniciativa.

“Queremos agradecer a Zoraida Estepa y a Carmelo Charfolé su disposición y su mirada institucional. Dirigir un centro penitenciario exige garantizar seguridad, cumplimiento y orden, pero también mantener vivo el horizonte de la reinserción. Cuando una dirección penitenciaria facilita la entrada de formación, cultura y acompañamiento, está diciendo algo relevante: que la prisión no puede resignarse a ser únicamente un espacio de encierro”, ha indicado Redondo.

Esta acción se incorpora al trabajo de la Pastoral Penitenciaria en la Archidiócesis de Toledo, una labor discreta y constante junto a las personas privadas de libertad. Desde esa presencia, la Santa Caridad reafirma su vocación histórica de servicio a quienes sufren situaciones de exclusión, fragilidad o abandono social.

“La Pastoral Penitenciaria nos obliga a mirar donde muchas veces preferimos no mirar. Nos recuerda que la dignidad humana no depende de la aceptación social, ni de la opinión pública, ni de una biografía sin heridas. La dignidad se posee por ser persona. En Ocaña I y en Ocaña II hay hombres que cumplen condena, pero también hay hombres que piensan, estudian, preguntan, sufren, esperan y no pueden ser definidos únicamente por su delito”, ha afirmado Fernando Redondo Benito.

El Mayordomo de Finados ha insistido en que la caridad cristiana, cuando entra en una prisión, no puede quedarse en una presencia decorativa ni en un discurso cómodo.

“La caridad verdadera no niega la responsabilidad. No borra el daño. No convierte la culpa en anécdota. Pero tampoco acepta que una vida humana quede clausurada por su peor momento. Acompañar a los internos no significa justificar lo injustificable. Significa recordar que la justicia pierde altura moral cuando deja de reconocer a la persona que tiene delante”, ha defendido.

Con esta donación, la Santa Caridad, Editorial Colex, los centros penitenciarios Ocaña I y Ocaña II y la Pastoral Penitenciaria de la Archidiócesis de Toledo suman esfuerzos para favorecer la formación de los internos, acercar el conocimiento jurídico a quienes pueden necesitarlo y recordar que la reinserción exige recursos, instituciones abiertas y compromiso sostenido.

“La reinserción no se improvisa. Se construye con educación, cultura, exigencia, acompañamiento y oportunidades concretas. Estos libros no borran el pasado de nadie, pero pueden ayudar a que algunos hombres piensen su futuro de otra manera. Cada vez que un interno estudia, comprende mejor la ley y vuelve a preguntarse por su lugar en la sociedad, todos ganamos en justicia”, ha concluido Fernando Redondo Benito. La Cofradía de la Santa Caridad reitera su agradecimiento a Editorial Colex y a Conchy Alonso por su generosidad, así como a Zoraida Estepa, Carmelo Charfolé y los equipos de los centros penitenciarios Ocaña I y Ocaña II por hacer posible una iniciativa que une formación jurídica, responsabilidad social y defensa concreta de la dignidad humana.

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