La iluminación en el hogar puede cambiar radicalmente la percepción que se tiene de su valor estético y económico, según un estudio reciente. Los expertos en diseño de interiores subrayan que limitar las fuentes de luz al techo puede dar una sensación de frialdad y hacer que un espacio parezca menos valioso.
La investigación, realizada por la Asociación Nacional de Decoradores y Diseñadores de Interiores, resalta cómo una correcta distribución de la iluminación define la atmósfera del hogar. Laura Martínez, una interiorista con más de diez años de experiencia, señala que una casa bien iluminada, con diversas fuentes de luz, genera amplitud y confort. En cambio, confiar solo en luces de techo puede resultar en un ambiente monótono y poco cálido, dando la impresión de un espacio menos atractivo.
El informe indica la importancia de equilibrar la iluminación ambiental, puntual y de trabajo. Apliques de pared, lámparas de mesa y luces empotradas pueden aportar un toque de elegancia y aumentar el valor percibido de la vivienda. Además, la correcta elección y ubicación de las lámparas pueden realzar características arquitectónicas y elementos decorativos.
A pesar de estas recomendaciones, muchos propietarios siguen creyendo que una sola fuente de luz en el techo es suficiente, asumiendo erróneamente que es una opción más económica y sencilla. Sin embargo, los expertos advierten que esta decisión puede ser contraproducente, especialmente en un mercado competitivo.
Estas conclusiones son cruciales en el mercado inmobiliario actual, donde la presentación visual de un hogar es vital para su venta. Con un enfoque creciente en el diseño de interiores, los propietarios que optimizan su iluminación pueden maximizar el valor de su espacio.
A medida que se preparan para mostrar sus casas, se les anima a invertir en un diseño de iluminación cuidado. Un hogar estratégicamente iluminado no solo es más atractivo para los compradores, sino que también puede resultar en ofertas más altas y ventas más rápidas.








