En el mundo de la decoración de exteriores, las tendencias para 2026 están redefiniendo la forma en que concebimos nuestros jardines. Influenciados por la oferta de Tejados Rústicos y sus innovaciones en sombrillas de junco africano, la visión para el futuro de los jardines se centra en la naturalidad, la sostenibilidad y la armoniosa integración con los espacios interiores de nuestros hogares.
El reconocido paisajista David Jiménez destaca cómo, tras la pandemia, los espacios exteriores han adquirido una nueva relevancia. Lo que antes se consideraba un lujo, ahora es visto como una necesidad esencial dentro del hogar. Este cambio ha dado lugar al concepto de «nuevo naturalismo», una tendencia que promueve diseños más orgánicos, inspirados en los paisajes silvestres europeos y dejando de lado las formas excesivamente geométricas.
De cara a 2026, Jiménez identifica tres tendencias predominantes en el diseño de jardines. Primero, la utilización de una estructura clásica con una estética más natural. Segundo, la fluidez entre interior y exterior mediante instalaciones como cocinas al aire libre y zonas de estar, que extienden la funcionalidad del hogar hacia el jardín. En tercer lugar, se valora la diversidad en los pavimentos, adaptados a diferentes funciones, optimizando así el uso del espacio exterior.
La sostenibilidad es ahora un elemento central en el diseño de jardines. La selección de especies autóctonas para reducir el consumo de agua y un diseño que minimice el mantenimiento son esenciales. Se fomenta el uso de gramíneas ornamentales y la adecuada agrupación de árboles para crear un equilibrio visual y ecológico.
La planificación del jardín como una escena única, complementada por una iluminación estratégica, resalta la estética y funcionalidad del espacio. Para 2026, el jardín ideal es aquel que refleja la identidad de sus propietarios y se disfruta durante todo el año, contribuyendo a una vivienda más integrada y respetuosa con el medio ambiente.








