Las despedidas funerarias personalizadas y en entornos naturales están ganando presencia en España frente a las ceremonias tradicionales, una tendencia que adquiere mayor visibilidad con la proximidad del Día de Todos los Santos. Descansar junto a un árbol, depositar las cenizas entre viñedos o celebrar un homenaje al aire libre son algunas de las opciones que empiezan a despertar interés entre las familias.
Un ejemplo es Recordarium, un bosque funerario ubicado en Méntrida, a unos 35 minutos de Atocha, que ofrece diferentes espacios naturales para depositar las cenizas. Desde su apertura en 2020, este recinto ha acogido los restos de más de 5.000 personas. Además, durante 2026 ha celebrado más de 1.800 ceremonias, aproximadamente el doble que en el mismo periodo del año anterior.
Esta evolución también se refleja en la actividad de Pazy, una empresa española que ofrece una alternativa a los seguros de decesos, con servicios para organizar y contratar funerales adaptados a las preferencias de cada persona. Gracias a su acuerdo con Recordarium, sus clientes pueden incluir espacios naturales entre las posibilidades para planificar su despedida.
Los datos de una encuesta realizada por Pazy, en la que participaron más de 500 personas, apuntan igualmente al interés por este tipo de alternativas. Entre quienes respondieron a la pregunta sobre el destino de las cenizas, el 65,3 % manifestó su preferencia por una opción relacionada con la naturaleza.
En cuanto a los lugares concretos, el 22,3 % señaló que le gustaría descansar junto a un árbol en un bosque, el 23,7 % eligió la montaña o el campo y el 27,6 % se decantó por el mar.
Decidir en vida dónde descansar
Tanto Pazy como Recordarium confirman que cada vez son más las personas que contratan sus servicios para dejar organizada su despedida antes de fallecer.
«Quien ha vivido la pérdida de un familiar y ha visto todo lo que hay que decidir, a menudo con prisa y con las emociones a flor de piel, no quiere que sus seres queridos pasen por lo mismo», explica Ana González, cofundadora de Recordarium.
«Hablar de nuestro propio funeral sigue costando, pero estamos viendo que muchas personas empiezan a entenderlo como una forma de cuidar a los que se quedan. Dejar indicado qué tipo de ceremonia prefieres evita muchas dudas a la familia en un momento muy complicado», señala María Hermida, portavoz de Pazy.
Del árbol familiar a las cenizas entre viñedos
Recordarium ofrece distintas modalidades para depositar las cenizas, desde su esparcimiento en la naturaleza hasta columbarios ecológicos y árboles familiares, donde pueden descansar hasta diez personas.
Los servicios incluyen el esparcimiento de cenizas desde 249 euros, el depósito en columbarios ecológicos y el entierro en árboles colectivos o familiares, con distintas posibilidades de personalización.
El bosque, que cuenta con unos 3.000 árboles de más de trece especies mediterráneas, ha ampliado su superficie más de un 35% durante el último medio año. También ha incrementado su capacidad para recibir visitantes.
Mariachis, cuentos infantiles y mariposas para despedir a los seres queridos
La personalización de las despedidas puede dar lugar a ceremonias muy diferentes de las convencionales. Ana González recuerda una en la que unos mariachis acompañaron al sacerdote mientras cantaban rancheras junto al árbol del fallecido.
En otra ocasión, una familia con niños pequeños leyó un cuento a su hermanito fallecido junto a un sauce llorón. También una despedida con una suelta de mariposas mientras se leía ‘El Principito’ en francés para recordar a una joven extremeña que vivía en París.
«La muerte duele igual y una ceremonia no cambia eso. Lo que sí puede hacer es que la despedida tenga más sentido para la familia y refleje mejor cómo era esa persona», explica María Hermida.
Esta búsqueda de homenajes personales también se refleja en la procedencia de quienes acuden al bosque. Aunque Recordarium se encuentra a 35 minutos de Madrid, más del 65% de las familias procede de la Comunidad de Madrid, mientras que alrededor del 5% llega de la provincia de Toledo. También reciben clientes de otras comunidades autónomas y del extranjero.
Muchas familias regresan después para visitar su árbol, pasear, leer o compartir recuerdos. En estas fechas señaladas, con motivo de Todos los Santos y el Día de Difuntos, Recordarium espera un incremento de visitantes.
Una alternativa a los funerales tradicionales
Para Pazy, estas nuevas formas de despedida muestran que los funerales pueden adaptarse a las preferencias personales sin necesidad de ajustarse a un formato cerrado. De hecho, otra pregunta de su encuesta refleja que el 67,5% de los participantes cree que los funerales del futuro serán más únicos y personales.
La compañía apuesta por facilitar esa libertad de elección y por planificar anticipadamente tanto la ceremonia como su coste, mediante un modelo alternativo a los seguros de decesos. «No se trata de hacer funerales extravagantes. Se trata de que cada persona pueda decidir cómo quiere ser recordada y que su despedida tenga relación con la vida que ha tenido», concluye María Hermida.









