Con la llegada del verano, la búsqueda de formas para refrescarse se vuelve esencial, y una de las opciones más placenteras es disfrutar de un helado casero. Esta vez, la innovación se hace presente en la cocina con una receta sencilla que combina la frescura de los frutos rojos con el irresistible toque de los cereales KitKat, todo sin necesidad de una máquina para hacer helados.
Este helado destaca por su accesibilidad, ya que los ingredientes son fáciles de encontrar: una variedad de frutos rojos como fresas, frambuesas y arándanos, complementados con leche, nata para montar y, por supuesto, los crujientes KitKat que aportan un delicioso sabor a chocolate.
Para prepararlo, el primer paso es hacer un puré con los frutos rojos, logrando una textura suave. Se añade entonces la leche y la nata, mezclando bien hasta obtener una consistencia homogénea. Los KitKat troceados se incorporan a esta mezcla, otorgando una textura y sabor únicos con cada cucharada.
La mezcla se vierte en un recipiente apto para el congelador y se deja reposar por un mínimo de seis horas. Durante este tiempo, es fundamental removerla cada hora para evitar la formación de cristales de hielo y asegurar que el helado quede cremoso.
Tras la espera, el helado está listo para ser servido. Se presenta en copas y puede decorarse con más frutos rojos y trozos de KitKat, ofreciendo un aspecto atractivo que hará agua la boca a cualquiera. Además, la receta permite experimentar con otros sabores si se desea, cambiando los frutos rojos por opciones como plátano o mango.
Este helado no solo conquista por su sabor, sino que también representa una alternativa más saludable a los helados comerciales, puesto que permite controlar los ingredientes y el nivel de azúcar. Sin duda, una deliciosa sorpresa para disfrutar durante el verano, transformando el caluroso clima en una celebración de sabores.








