Toledo ha conmemorado con solemnidad el Día de San Ildefonso, patrón de la ciudad, en el acto institucional de entrega de Honores y Distinciones, realizado en el emblemático Teatro de Rojas. Este año, la celebración adquiere un significado especial por el 450º aniversario del teatro y el centenario de la creación de la Medalla de la Ciudad, el máximo galardón municipal.
La ceremonia dio inicio con un emotivo minuto de silencio en memoria de las víctimas del reciente accidente de tren en Adamuz, Córdoba, un recordatorio de la importancia de la unidad en tiempos difíciles.
El alcalde de Toledo, Carlos Velázquez, presidió el evento, que tuvo como propósito honrar a personas e instituciones que han aportado significativamente a la mejora y promoción de la ciudad. Velázquez afirmó que la celebración de San Ildefonso «trasciende la tradición», definiendo a Toledo como un punto de encuentro y un cruce de culturas e historias.
Uno de los momentos destacados fue la entrega de la Medalla de la Ciudad a la Catedral Primada, que celebra su octavo centenario. Esta distinción fue recogida por el arzobispo de Toledo, Francisco Cerro, quien señaló el valor espiritual, histórico y artístico del templo. Este homenaje se produce en un contexto de diversas celebraciones que Toledo vivirá en 2026.
Asimismo, se reconoció a los Hijos Predilectos de Toledo, siendo galardonados María de los Ángeles Martínez Hurtado y, a título póstumo, Luis Alfredo Béjar. Las nuevas incorporaciones como Hijos Adoptivos de la ciudad incluyen a Mariano García Ruipérez y Álvaro Nodal Guerreira, quienes han mostrado un compromiso ejemplar con Toledo.
Entre los honores otorgados se encuentran la concesión de Ciudadanos Honorarios a Pepe Castro y al grupo Veintiuno, además de las Concejales Honorarias María Mercedes Teresa Fernández, María Isabel Buendía y Concepción Partearroyo. Estas distinciones resaltan el legado de quienes han contribuido al desarrollo cultural y social de la ciudad.
Velázquez enfatizó la relevancia de estos reconocimientos, expresando que «es justo rendir homenaje a quienes, con su inspirador ejemplo, mantienen vivas nuestras raíces históricas». También animó a los presentes a participar en las celebraciones programadas para 2026, resaltando que Toledo es único no solo por su rica historia, sino por su gente.
El evento culminó con más actos de reconocimiento, como la dedicación de la Biblioteca de Buenavista a Antonio Casado Poyales, a título póstumo, y la inauguración de una rotonda en honor al Colegio Oficial de Enfermería, reafirmando así el compromiso de Toledo con quienes han dejado una huella en su comunidad.
Este acto no solo destacó la importancia de los galardonados en la herencia cultural y social de Toledo, sino que también reforzó el significado de San Ildefonso como símbolo de identidad y unidad para todos los toledanos.








