La temporada navideña ya asoma en el horizonte y con ella surge la ocasión de decorar nuestros hogares. Un elemento clásico y lleno de encanto es la corona navideña. Este símbolo festivo no solo da la bienvenida a quienes nos visitan, sino que también transforma cualquier espacio en un ambiente cálido y acogedor. Aquí te mostramos cómo crear tu propia corona navideña, añadiendo un toque personal a tu hogar.
Para comenzar, reúne todos los materiales necesarios: una base de alambre circular, ramas de pino o abeto, cuerda de yute o cinta, y adornos como piñas y bolas de Navidad. Al seleccionar los colores y elementos, asegúrate de que armonicen con tu estilo personal.
Con todo listo, corta las ramas en tiras de unos 20 centímetros. Coloca una tira sobre la base de alambre y asegúrala con un trozo de cuerda o alambre fino. Añade más tiras, superponiéndolas ligeramente hasta cubrir completamente la base. Esta técnica le dará volumen y una apariencia fresca a la corona.
El siguiente paso consiste en añadir las decoraciones, donde la creatividad es clave. Puedes elegir piñas, bolas de distintos tamaños y colores, o incluso incorporar luces LED para añadir un toque luminoso. Distribuye los elementos de manera equilibrada, evitando sobrecargarla.
Escoge una cinta o lazo que complemente bien la decoración. Anúdalo en la parte superior, creando un lazo atractivo que sirva tanto de soporte como de adorno. La cuerda de yute es perfecta si prefieres un estilo más rústico.
Una vez terminada, elige el lugar ideal para exhibirla. Aunque la puerta de entrada es un clásico, también puedes optar por la pared del salón o la chimenea, convirtiendo a la corona en el centro de atención de tus celebraciones navideñas.
Esta actividad es perfecta para disfrutar en familia, liberando tu creatividad mientras creas una hermosa corona que iluminará tu Navidad. No hay mejor manera de celebrar estas fechas que con un toque personal en cada rincón de tu hogar. ¡Pon manos a la obra y disfruta del espíritu navideño!








